Too fat to run

We are here to show that Fat girls run too, and it is time for us to stand together and be counted in the mainstream running world.

No creo que haya mujer demasiado gorda para correr.

El otro día me volvió a pasar (empiezo a cuestionarme si es que soy yo sola la que se cruza a los gilipollas de turno o si es que soy la única con sobrepeso en esta ciudad y por lo visto es delito aquí y no me he enterado). Iba yo tranquilamente por la calle, me paré a ver un escaparate cuando un chico se me puso al lado y me suelta “Si sigues comiendo patatas fritas se te va a poner el culo como el de mi abuela”. Os juro que no sé cómo tendrá el culo la buena mujer, ni si sus posaderas sirven como medida, pero yo no pude por menos de contestarle: “Prefiero mi culo grande que tu cerebro pequeño”. (Aunque en realidad lo que quería era darle un puñetazo en la cara). Lo peor es que no sé de donde sacó lo de las patatas fritas. Ya una no se puede parar ni a mirar el escaparate de las papelerías del barrio sin que la falten al respeto.

Vale, lo reconozco, tengo 10kg más de lo que consideran mi peso ideal en comparación con mi altura. Es cierto que tengo carnes fofas y algo de celulitis, pero… No sé, en mi opinión ahora estoy muy bien; mucho mejor que hace un tiempito, cuando en vez de 10 eran 22 y no era capaz de correr ni 2 minuto sin creer que iba a darme un infarto. Por que mi calidad de vida no  mejoró con esos kilos de menos, sino con esos kilómetros de más.

Cada kilómetro que le añado a mis piernas, me siento  más realizada, más feliz y me siento mejor conmigo misma. Y eso amigas y amigos, es lo que debería importarme. Pero por alguna razón, mi talla 38 y yo nos hemos sentido mal en estos días con estos dos comentarios. Os juro que pensé que era el mismo, que se había convertido en mi acosador. Y digo mi talla para si alguien me puede decir si es una talla o no es una talla normal.

Y mi cabeza, que ya está un poco entrenada  con este asunto, no paraba de decirme “no hay mujer demasiado gorda para correr”.

Y así conocí la web de Too fat to run.

Conociendo un poco a este grupo, leyendo sus post, esa nubecilla negra en mi cabeza se fue disipando y me fui sintiendo un poco más orgullosa de mí misma. Hasta hace relativamente poco, yo no era capaz de bajar las escaleras de mi piso sin cansarme, no era capaz de trabajar sin que mis piernas dolieran por el agotamiento. Y miradme ahora, corredora y además escritora de mi propio blog sobre fitness/running/deporte. Esto debería ser lo que me importara, y no los comentarios de chicos como ese.

Debería darme una tregua a mí misma, y ser consciente de lo que realmente quiero. De lo que necesito. De lo que me hace sentir bien. Y no darle tanta importancia a los kilos. Reconozco que siempre he estado supeditada a ellos y aunque voy mostrando madurez y sabiendo lo que es bueno y malo para mí; este punto aún es un punto a mejorar. Creo que “Too Fat to Run?” es un movimiento que podría enseñarme mucho.

Voy a seguir corriendo, voy a seguir haciendo deporte. Voy a seguir sintiéndome como una diosa (sudada, pero una diosa) cada vez que termine mi sesión de entrenamiento, mi carrera, cada kilómetro que le meta a mis queridas Saucony.

Y creo que lo que tenía intención de ser un post para mostraros la grandeza de este movimiento, del que ya hablaré más veces, se ha convertido en algo que no sé muy bien qué es.

Todas las imágenes son sacadas de su blog http://toofattorun.co.uk/

Deberíais echarle un vistazo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s